CONFESION DE FE BAUTISTA DE 1689
LA CONFESION BAUTISTA
CAPITULO 3: EL DECRETO ETERNO DE DIOS
1. Dios desde la
eternidad, por el sabio y santo consejo de su voluntad, orden?libre e inalterablemente
todo lo que sucede.1 Sin embargo, lo hizo de tal manera, que Dios ni es autor del pecado
ni comparte con los pecadores la responsabilidad del pecado2 ni hace violencia a la
voluntad de SUS criaturas, ni quita la libertad ni contingencia de las causas
secundarias sino m? bien las establece.3 En todo esto se manifiesta la sabiduria divina
al igual que su poder y fidelidad para efectuar aquello que se ha propuesto.4
1 Is. 46:10; Ef. 1:11; He. 6:17; Ro. 9:15,18 2Stg.
1:13; 1 Jn 1:5 3Hch. 4:27,28; Jn. 19:11 4Nm. 23:19; Ef 1:3-5
2. Aunque Dios sabe todo lo que puede suceder en toda clase de
condici? o contingencia que se puede suponer, 5 sin embargo, nada decret?
porque lo preve? como porvenir o como cosa que suceder? en circunstancias dadas.6
5Hch. 15:18 2.6Ro. 9:11,13,16,18
3. Por el decreto de Dios y para la manifestaci? de su propia
gloria, algunos hombres y angeles son predestinados (o pre-ordenados) a vida eterna por
medio del Se?r Jesucristo, 7 para la alabanza y gloria de su gracia. 8 A los
dem?, ? ha dejado para que sean condenados en sus pecados, para la alabanza de su
gloriosa justicia.9
Ti. 5:21; Mt. 25:34 8Ef. 1:5,6 9Ro. 9:22,23;
Jud. 4
4. Estos hombres y ?geles as?predestinados y preordenados,
est? designados particular e inalterablemente, y su n?ero es tan cierto y definido que
ni se puede aumentar ni disminuir. 10
10Jn. 13:18; 2Ti.2:19
5. A aquellos que Dios ha predestinado para vida desde antes que
fuesen puestos los fundamentos del mundo, conforme a su eterno e inmutable prop?ito y al
consejo y benepl?ito secreto de su propia voluntad, los ha escogido en Cristo para la
gloria eterna; mas esto por su libre gracia y puro amor,11 sin cualquiera otra
cosa en la criatura como condici? o causa que le mueva a ello.12
11Ef. 1:4,9,11; Ro.8:30; 2TI.1:9; 1 Ts. 5:9 12Ro.
9:13,16; Ef. 2:5,12
6. As?como Dios ha designado a los elegidos para la gloria, de la
misma manera, por el prop?ito libre y eterno de su voluntad, ha preordenado tambi? 105
medios para ello.13 Por tanto, los que son elegidos, habiendo ca?o en Adam, son
redimidos por Cristo,14 y en debido tiempo eficazmente llamados a la fe en Cristo por el
Esp?itu Santo; son justificados, adoptados, santificados,15 y guardados por su poder,
por medio de la fe, para salvaci?.16 Nadie m? ser?redimido por Cristo, eficazmente
llamado, justificado, adoptado, santificado y salvado, sino solamente los elegidos.17
13 1 P. 1:2; 2Ts.2:13 141 Ts. 5:9,10 15Ro.
8:30; 2Ts.2:13 16 1 P. 1:5 17Jn. 10:26; Jn. 17:9; Jn.6:64
7 La doctrina de este alto misterio de la predestinaci? debe
tratarse con especial prudencia y cuidado, para que los hombres, persuadidos de su
vocaci? eficaz, se aseguren de su elecci? eterna,18 y atendiendo a la voluntad
revelada en la palabra de Dios, cedan la obediencia a ella. De esta manera esta doctrina
proporcionar?motivos de alabanza,19 reverencia y admiraci? a Dios; y tambi? de
humildad,20 diligencia y abundante consuelo a todos los que sinceramente obedecen al
evangelio.21
18 1 Ts. 1:4,5; 2P.1:10 19Ef. 1:6; Ro.
11:33 20Ro. 11:5,6,20 21Lc 10:20
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