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CONFESION DE FE BAUTISTA DE 1689
LA CONFESION BAUTISTA
CAPITULO 16: DE LAS BUENAS OBRAS
1. Las buenas obras
son solamente aquellas que Dios ha ordenado en su santa Palabra' y no las que, sin la
autoridad de ésta, han inventado los hombres por un fervor ciego o con cualquier pretexto
de buenas intenciones.2
1. Mi. 6:8; Ro. 12:2; He. 13:21; Col. 2:3; 2 Ti. 3:16,17 2. Mt. 15:9
con Is. 29:13; 1 P. 1:18; Ro. 10:2; Jn. 16:2; 1 5. 15:21-23; 1 Co. 7:23; Gá. 5:1; Col.
2:8,1&23
2. Estas buenas obras, hechas en obediencia a los mandamientos de
Dios, son los frutos y evidencias de una fe verdadera y viva;' y por ellas los creyentes
manifiestan su gratitud,2 fortalecen su seguridad,3 edifican a sus hermanos,4 adornan la
profesión del evangelio,5 tapan la boca de los adversarios,6 y glorifican a Dios, cuya
hechura son, creados en Cristo Jesús para ello,7 para que teniendo por fruto la
santificación, tengan como fin la vida eterna. 8
1. Stg. 2:18,22; Gá. 5:6; 1 Ti. 1:5 2. Sal. 116:12-14; 1 P. 2:9,12;
Lc. 7:36-50 con Mt. 26:1-11 3. 1 Jn. 2:3,5; 3:18,19; 2 P. 1:5-11 4. 2 Co. 9:2; Mt. 5:16 5.
Mt. 5:16; Tit. 2:5,9-12; 1 Ti. 6:1; 1 P. 2:12 6. lP. 2:12,15; Tit. 2:5; 1 Ti. 6:1 7. Ef.
2:10; Fil. 1:11; 1 Ti. 6:1; 1 P. 2:12; Mt. 5:16 8. Ro. 6:22; Mt. 7:13,14,21-23
3. La capacidad que tienen los creyentes para hacer buenas obras no
es de ellos mismos en ninguna manera, sino completamente del Espíritu de Cristo. Y para
que ellos puedan tener esta capacidad, además de las virtudes que ya han recibido, se
necesita una influencia efectiva del mismo Espíritu Santo para obrar en ellos tanto el
querer como el hacer por su buena voluntad;' sin embargo, no deben volverse negligentes
por ello, como si no estuviesen obligados a cumplir deber alguno aparte de un impulso
especial del Espíritu, sino que deben ser diligentes en avivar la gracia de Dios que
está en ellos.2
1. Ez. 36:26,27; In. 15:4-6; 2 Co. 3:5; Fil. 2:12,13; Ef. 2:10 2.
Ro. 8:14;Jn. 3:8; Fil. 2:l2,13;2P. 1:10; He. 6:l2;2Ti. l:6;Jud.20,21
4. Quienes alcancen el mayor grado de obediencia posible en esta
vida quedan tan lejos de llegar a un grado supererogatorio, y de hacer más de lo que Dios
requiere, que les falta mucho de lo que por deber están obligados a hacer.' 1
1 R. 8:46; 2Cr. 6:36; Sal. 130:3; 143:2; Pr. 20:9; Ec. 7:20; Ro.
3:9,23; 7:14 Ss.; Gá. 5:17; 1 Jn. 1:6-10; Lc. 17:10
5. Nosotros no podemos, por nuestras mejores obras, merecer el
perdón del pecado o la vida eterna de la mano de Dios, a causa de la gran desproporción
que existe entre nuestras obras y la gloria que ha de venir,' y por la distancia infinita
que hay entre nosotros y Dios, a quien no podemos beneficiar por dichas obras, ni
satisfacer la deuda de nuestros pecados anteriores; pero cuando hemos hecho todo lo que
podemos, no hemos sino cumplido con nuestro deber y somos siervos inútiles;2 y tanto en
cuanto son buenas proceden de su Espíritu;3 y en cuanto son hechas por nosotros, son
impuras y están mezcladas con tanta debilidad e imperfección que no pueden soportar
la severidad del castigo de Dios.4
1. Ro. 8:18 .2. Job 22:3; 35:7, Lc. 17:10; Ro. 4:3; 11:3 3. Gá.
5:22,23 4. 1 R. 8:46; 2 Cr. 6:36; Sal. 130:3; 143:2; Pr. 20:9; Ec. 7:20; Ro. 3:9,23;
7:l4ss.; Gá. 5:17; 1 Jn. 1:6-10
6. No obstante, por ser aceptadas las personas de los creyentes por
medio de Cristo, sus buenas obras también son aceptadas en Él;' no como si fueran en
esta vida enteramente irreprochables e irreprensibles a los ojos de Dios;2 sino que a Él,
mirándolas en su Hijo, le place aceptar y recompensar aquello que es sincero aun cuando
esté acompailado de muchas debilidades e imperfecciones.3
1. Ex. 28:38; Ef. 1:6,7; 1 P. 2:5 2. 1 R. 8:46; 2 Cr. 6:36; Sal.
130:3; 143:2; Pr. 20:9; Ec. 7:20; Ro. 3:9,23; 7;l4ss.; Gá. 5:17; 1 Jn. 1:6-10 3. He.
6:10; Mt. 25:21,23
7. Las obras hechas por hombres no regenerados, aunque en sí mismas
sean cosas que Dios ordena, y de utilidad tanto para ellos como para otros,1sin embargo,
por no proceder de un corazón purificado por la fe 2 y no ser hechas de una manera
correcta de acuerdo con la Palabra,3 ni para un fin correcto (la gloria de Dios4), son,
por tanto, pecaminosas, y no pueden agradar a Dios ni hacer a un hombre digno de recibir
gracia por parte de Dios.5 Y a pesar de esto, el hecho de que descuiden las buenas obras
es más pecaminoso y desagradable a Dios.6
1. 1 R. 21:27-29; 2 R. 10:30,31; Ro. 2:14; Fil. 1:15-18 2. Ga. 4:5
con He. 11:~6; 1 Ti. 1:5; Ro. 14:23; Gá. 5:6 3. 1 Co. 13:3; Is. 1:12 4. Mt. 6:2,5,6; 1
Co. 10:31 5. Ro. 9:16; Tit. 1:15; 3:5 6. 1 R. 21:27-29; 2 R. 10:30,31; Sal. 14:4; 36:3
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