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CONFESION DE FE BAUTISTA DE 1689
LA CONFESION BAUTISTA
CAPITULO 22: DE LA ADORACTÓN RELIGIOSA Y DEL DIA DE REPOSO
1 La luz de la
natura1eza muestra que hay un Dios, que tiene señorio y soberanía sobre todo; es justo,
bueno y hace bien a todos; y que, por tanto, debe ser temido, amado, alabado, invocado,
creído, y servido con toda el alla, con todo el corazón y con todas las fuerzas.' Pero
el modo aceptable de adorar al verdadero Dios está instituido por él mismo, y está de
tal manera limitado por su propia voluntad revelada que no se debe adorar a Dios' conforme
a las imaginaciones e invenciones de los hombres o a las sugerencias de Satanás, ni bajo
ninguna representación visible o en ningún otro modo no prescrito en las Santas
Escrituras.2
1. Jer. 10:7; Mr. 12:33 2. Gn. 4:1-5; Ex. 20:46; Mt. 15:3,8,9; 2 R.
16:10-18; Lv. 10:1-3; Dt 17.3, 4.2, 12.29-32; Jos. 1:7; 23:&8; Mt 15:13; Col.
2:2~23; 2 Ti. 3:15-17
2. La adoración religiosa ha de tributarse a Dios Padre, Hijo y
Espíritu Santo, ya Él solamente;' no a los ángeles, ni a los santos, ni a ninguna otra
criatura;2 y desde la Caída, no sin un mediador; ni por la mediación de ningún otro,
sino solamente de Cristo.3 1. ML 4:9,10; Jn. 5:23; 2 Co. 13:14 2. Ro. 1:25; Col. 2:18; Ap.
19:10 3. Jn. 14:6; Ef. 2:18; Col. 3:17; 1 Ti. 2:5
3. Siendo la oración, con acción de gracias, una parte de la
adoración natural, la exige Dios de todos los hombres.' Pero para que pueda ser aceptada,
debe hacerse en el nombre del Hijo,2 con la ayuda del Espiritu, conforme a su voluntad,4
con entendimiento, reverencia, humildad, fervor, fe, amor y perseverancia;5 y cuando se
hace con otros, en una lengua conocida.6
1. Sal. 95:1-7; 100:1-5 2. Jn. 14:13,14 3. Ro. 8:26 4. l Jn.5:14 5.
Sal. 47:7; Ec. 5:4,2; He. 12:28; Gn. 18:27; Stg. 5:16; 1:6,7; Mr. 11:24; Mt. 6:12,14,15;
Col. 4:2; Ef. 6:18 6. 1 Co. 14:13-19,27,28
4. La oración ha de hacerse por cosas lícitas, y a favor de toda
clase de personas vivas, oque vivirán más adelante;' pero no a favor de los muertos ni
de aquellos de quienes se pueda saber que han cometido el pecado de muerte.2
1. Jn. 5:14; 1 Ti. 2:1,2; Jn. 17:20 2. 2 S.12:21-23; Lc. 16:25,26;
Ap. 14:13; 1 Jn. 5:16
5. La lectura de las Escrituras,' la predicación y la audición de
la Palabra de Dios,2 la instrucción y la amonestación los unos a los otros por medio de
salmos, himnos y cantos espintuales, el cantar con gracia en el corazón al Señor,3 como
también la administración del bautismo4 y la Cena del Señor:5 todas estas cosas son
arte de la adoración religiosa a Dios que ha de realizarse en obediencia a con
entendimiento, fe, reverencia y temor piadoso; además, la humillación solemne,6
con ayunos, y las acciones de gracia en ocasiones especiales, han de usarse de una manera
santa y piadosa.7
1. Hch. 15:21; 1 Ti. 4:13; Ap. 1:3 2. 2Ti.4:2;Lc.8:18 3. Col. 3:16;
Ef. 5:19 4. Mt. 28:19,20 5. lCo.ll:26 6. Est 4:16; JI. 2:12; Mt. 9:15; Hch. 13:2,3; 1 Co.
7:5 7. Ex. 15:1-19; Sal. 107
6. Ahora, bajo el evangelio, ni la oración ni ninguna otra parte de
la adoración religiosa están limitadas a un lugar, ni son más aceptables por el lugar
en que se realizan, o hacia el cual se dirígen;' sino que Dios ha de ser adorado en todas
partes en espíritu y en verdad;2 tanto en cada familia en particular' diariamente,4 como
cada uno en secreto por sí solo;5 así como de una manera más solemne en las reuniones
públicas,6 las cuales no han de descuidarse ni abandonarse voluntariamente o por
negligencia, cuando Dios por su Palabra o providencia nos llama a ellas.7
1. Jn. 4:21 2 Mal. 1:11; 1 Ti. 2:8; Jn. 4:23,24 3. Di.
6:6,7; Job 1:5; 1 P. 3:7 4. Mt.6:11 5. Mt. 6:6 6. Sal. 84:1,2,10; Mt. 18:20; 1
Co. 3:16; 14:25; Ef. 2:21,22 7. Hch. 2:42; He. 10:25
7. Así como es la ley de la naturaleza que, en general, una
proporción de Tiempo, por designio de Dios se dedique a la adoración de Dios, así en su
Palabra, por un mandamiento positivo, moral y perpetuo que obliga a todos los hombres en
todas las épocas, Dios ha señalado particularmente un día de cada siete como día de
reposo, para que sea guardado santo para Él;1 el cual desde el principio del
mundo hasta la resurrección de Cristo fue el último día de la semana y desde la
resurrección de Cristo fue cambiado al primer día de la semana, que es llamado el Día
del Señor y debe ser perpetuado hasta el fin del mundo como el día de reposo cristiano,
siendo abolida la observancia del último día de la semana.2
1. Gn. 2:3; Ex. 20:8-11; Mr. 2:27,28; Ap. 1:10 2. Jn. 20:1; Hcb.
2:1; 20:7; 1 Co. 16:1; Ap. 1:10; Col. 2:16,17
8. El día de reposo se guarda santo para el Señor cuando los
hombres, después de la debida preparación de su corazón y arreglados de antemano todos
sus asuntos cotidianos, no solamente observan un santo descanso durante todo el día de
sus propias labores, palabras y pensamientos' acerca de sus ocupaciones y diversiones
seculares; sino que también se dedican todo el tiempo al ejercicio público y privado de
la adoración de Dios, y a los deberes de necesidad y de misericordia.2
1. Ex. 20:8-11; Neh. 13:15-22; Is. 58:13,14; Ap. 1:10 2. Mt.
12:1-13; Mr. 2:27,
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